Haciendo que sea más fácil Caminar y Rodar en City Heights

Foto cortesía de Brian Myers, Centro de Artes Mediáticas de San Diego

En el mes de marzo, un grupo convocado por el Equipo Built Environment de la Corporación para el Desarrollo Comunitario de City Heights se propuso atravesar 2.5 millas del vecindario—a pie, en silla de ruedas y empujando cochecitos.

Su objetivo era evaluar las condiciones de las aceras e identificar peligros peatonales potenciales que necesitaran de la atención de los planificadores regionales y de los funcionarios electos.

Las deficiencias de las aceras y cruces peatonales representan un gran problema para los residentes de City Heights, quienes tienen cuatro veces más posibilidades de hacer uso de los servicios de transporte público—teniendo que caminar o llegar en silla de ruedas a las paradas—que el resto de la nación. De acuerdo a Health Equity by Design, entre el 2002 y el 2007, la tasa de accidentes peatonales en City Heights fue dos veces más alta que la tasa a nivel de la ciudad.

A lo largo de la Avenida University, entre las calles Boundary y 54, los participantes notaron cruces peatonales en precario estado, aceras muy angostas para el paso de sillas de ruedas, baches peligrosos producidos por las raíces de los árboles y rampas inexistentes o demasiado inclinadas en las aceras que son un problema para los usuarios de sillas de ruedas.

“La idea es documentar y experimentar de primera mano cómo la construcción del ambiente afecta nuestra movilidad y seguridad,” dijo el organizador Randy Van Vleck, quien se encontró de frente con una losa de concreto levantada mientras usaba una silla de ruedas que le facilitó la Clínica Familiar La Maestra.

“Encontramos áreas en donde no había pavimento y al tener que atravesar los baches, los tornillos de los soportes para los pies de mi silla de ruedas se aflojaron y comenzaron a caerse,” dijo Ian Dosland, usuario de una silla de ruedas y ciclista manual. Dosland le enseñó a Van Vleck y a los demás que estaban probando las sillas de ruedas, cómo retroceder en las áreas disparejas de la acera y cómo bajarse de las aceras que no tienen rampas de accesibilidad.

Lo que fue más notorio para la mayoría de los participantes fue cómo las condiciones iban cambiando a medida que se movilizaban hacia el este. A través de los distritos comerciales de Cherokee Point y Corridor, las aceras eran más fáciles de usar, incluso agradables. En estas áreas, las calles fueron construidas para el paso del tranvía que se dirigía al este, hacia la Avenida Euclid. El énfasis fue la instalación de aceras espaciosas, árboles y tiendas.

Pasando Euclid, la Avenida University se ensancha a cuatro carriles, las aceras se vuelven más angostas y los cruces peatonales están ubicados a una distancia de hasta seis manzanas entre ellos.

“Desafortunadamente, después de la Segunda Guerra Mundial, la filosofía dominante en los Estados Unidos, especialmente en el sur de California, se centraba en los automóviles,” dijo Van Vleck. “La idea era que los automóviles se movieran lo más rápido posible. Al hacerlo, dejamos de planificar pensando en los peatones y el tránsito.”

Los planificadores y grupos como el de Van Vleck, están trabajando para traer de vuelta algunas de las características que eran populares antes de la era automovilística.

En el 2008, los legisladores de California adoptaron la Ley Calles Completas, la cual requiere que los municipios y planificadores urbanos tomen en cuenta a todos los tipos de personas que utilizan las calles al actualizar los planes generales y definir sus proyectos. Las ciudades, condados y autoridades de transporte han cumplido con este mandato.

A finales del año pasado, el Concejo de la Ciudad de San Diego y el Comité de Planificación para las Comunidades del Área Este aprobaron un plan para la intersección de la Avenida University y la calle 54 que incorpora el concepto de “calles completas”. En el área, los automóviles pueden girar a la derecha a través de la intersección sin detenerse, gracias a carriles independientes para girar que funcionan como rampas en la autopista.

De acuerdo a Van Vleck, 77 colisiones ocurrieron en el área entre el 2000 y el 2010, convirtiéndose en una de las intersecciones más peligrosas de San Diego.

Trabajando junto con el personal de la ciudad, consultores y otros grupos de abogacía, el Equipo de Built Environment ayudó a elaborar un plan que hará que los giros a la derecha sean más lentos a través de la intersección rellenando los carriles independientes con áreas verdes. Los automóviles tendrán que llegar a la intersección perpendicular antes de girar.

El plan fue aprobado convirtiéndose en otra victoria de una serie de pequeños pero significativos logros de los residentes de City Heights. En septiembre, trabajadores de la ciudad pintaron un cruce peatonal y mejoraron la visibilidad en la Avenida University y la calle 50, a petición de los residentes y propietarios de establecimientos comerciales cercanos quienes fueron testigos de 20 accidentes peatonales entre el 2005 y el 2010.

“Me sentí muy complacida con lo que encontramos,” dijo Theresa Quiroz, tesorera del CDC de City Heights, después de la primera parte de una caminata. “Cuando llegamos aquí por primera vez, nos encontramos con calles en muy mal estado que en la actualidad son mucho más fáciles de transitar. Las aceras son mejores, hay muchas más rampas que ayudan a la gente a moverse de la acera a la calle y a regresar a la acera.”

Otras soluciones rápidas—tales como instalar una rampa en la intersección de la calle 48 con la Avenida University o rellenar las macetas vacías—puede que pronto estén en camino. Miembros del personal de la oficina de la Concejal Marti Emerald y la planificadora de SANDAG, Beth Robrahn, participaron y tomaron notas también durante las caminatas.

“La gente de City Heights quiere calles completas”, dijo Van Vleck. “Sabemos que trabajan en otros vecindarios. Sabemos en dónde podemos encontrar los fondos para hacerlo. El siguiente paso es implementar los planes y hacerlos realidad.”

Si desea formar parte de este esfuerzo, puede contactar a Randy Van Vleck escribiendo a rvanvleck@cityheightscdc.org  o llamando al (619) 584-1535.